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Posts Tagged ‘Mis chaquetas mentales’

Boom…

2 abril, 2016 1 comentario

Me vuelvo loco.

Así sin más, platico solo. Me levanto de mi lugar y camino con desesperación. Espero con ansias las tres de la mañana para tomar un descanso…

¿Descanso de qué? Ni siquiera estoy cansado. He dormido poco pero no estoy cansado. La maquila me ha hecho pensar demasiado. Mucho tiempo para pensar.

Y no pienso en cosas buenas. Pienso más en el lado oscuro, en cómo hacer daño. En cómo hacer las cosas sin esfuerzo, pero con la inteligencia suficiente para no ser descubierto.

Pienso en ella y en ti y en no sé cuántas más. Y reparo que ya es Abril, y me prometí que no sería un Abril extraordinario, hasta apenas ayer.

Me levanté de súbito de mi silla y casi pude jurar que grité y me empezó a retumbar la siguiente canción.

Hoy la encontré entre mis discos viejos, y la voy cantando a todo pulmón cada que subo al auto.

Este es un Abril  que será extraordinario, así me lo he propuesto. Así estaré despierto…

 

Soy

29 mayo, 2012 2 comentarios

Soy ejemplo de intolerancia

un desastre natural

un accidente esperando a ocurrir.

un claro ejemplo de informalidad

Soy el recuerdo de una sonrisa fingida

nuestro primer orgasmo al mismo tiempo

una mancha oscura en tu corazón.

Soy esa grieta en tu memoria

el 6.5 irregular en tu boleta perfecta.

Soy quien sueña con tu mirada

con besar tus labios

y vencer a la secta a la que perteneces.

Soy tu primera vez

el imbécil que te rechazó

quien fecundó tu vientre en un intento fallido de paternidad.

Soy quien besaba tu cuello y tus senos en la sala de tus padres

quien se metió a escondidas a tu casa

para hacerte el amor después de bañarte.

Soy el que te arrebató un beso en su oficina

el que te hizo llorar más de tres veces

el que te abandonó por otro cuerpo

Soy quien besó tus tatuajes después de embriagarte

quien sueña con una cita contigo

con tomarte de la mano en señal de victoria.

Soy fanático de tus ojos

amante de la carne (piel) blanca

e intento fallido de activista

Soy un dolor de espalda recurrente

la sonrisa que te gusta

la mirada de odio que detestas

Soy al que saludas con desgano

a quien reemplazas o desplazas

con quien desahogas tus enojos.

Soy quien te mira con buenos ojos

que te busca como su Melpómene

que tolera tu intolerancia a los lunes

Soy todos tus yo

Soy todo de ti

Soy simplemente, y para tu mala suerte: Yo.

 

Poner ingenio

Nunca me he preciado de tener buena memoria. Es más soy pésimo para recordar nombres y a veces rostros. Me he llevado cada chasco por mi terrible memoria. Olvido conversaciones importantes y en ocasiones fechas.

Ayer mientras estaba en el trabajo pasó un excompañero de trabajo de cuando trabajaba en Delo Sol, hace alrededor de diez años. me tocó el hombro y se pasó de largo, como queriendo burlarme y al verlo lo reconocí inmediatamente, pero nunca me pude acordar de su nombre.

Nos saludamos con gusto y me preguntó si me acordaba de  él. Le dije que por supuesto, pero obviamente no le iba a preguntar su nombre.. Luego me lo topé otras dos veces y en cada que nos veíamos intercambiábamos algunas palabras. Él iba con su familia, su esposa y un pequeño bastante desmadroso por cierto, al igual que él cuando lo conocí.

Nos pusimos al día y le di mi tarjeta, aunque estuve tratando de recordar su nombre. Minutos más tarde le comenté a un compañero que sentía frustración por no poder recordar su nombre y justo en ese momento volvió a aparecer en mi camino. Afortunadamente no me escuchó y no se dio cuenta, hasta que apliqué una estrategia infalible.

Le pregunté al niño ¿Y tú cómo te llamas? sabía que si llevaba el nombre de su padre como todos se lo dan al primogénito, iba a descubrir y recordar el apelativo de mi ex compañero. Si no era el mismo, al menos podría preguntarle por qué no le había puesto el suyo y de alguna forma le sacaría el nombre.

El niño se apenó bastante y se quedó callado. pero él henchido orgulloso y casi sacando el pecho, dijo con convicción. ¡Alberto!, entonces fue cuando lo recordé y de manera natural para no verme sorprendido le dije, ¿ah entonces éste es el junior? y fue así como logré salir de la encrucijada en que me puso mi pésima memoria. Además de tranquilizarme porque cuando quiero recordar algún dato, nombre o momento y no puedo, tardo lo que sea necesario hasta lograrlo.

Así que si algún día me ven dudoso échenme la mano y díganme su nombre o recuérdenme quiénes son, porque apostar a que me acuerde de ustedes después de muchos años, tal vez sea una espera ínútil.

Gracias por leer.

Excelente inicio de semana.

Introduce el nombre aquí…

22 marzo, 2012 4 comentarios

¿Y qué haces cuando todas las expectativas son vanas?

Cuando se pierde el sueño en la madrugada

y se le da vuelta a una hoja en blanco

a una idea que nació del sueño

qué hacer cuando el inminente mes de

Abril

está a la vuelta de la esquina

y a dónde llevar todos los pensamientos

los deseos y las caricias

cuando su cuerpo ya no es una opción

Qué hacer cuando se tiene la disposición para todo

y las ganas de nada

 

Vacío

Terminé la trilogía Millenium…

tres novelas en menos de 15 días, creo que debe ser una especie de récord personal,

y ahora me siento vacío.

¡Quiero seguir leyendo! Quiero más aventuras de Lisbeth Salander, más enigmas resueltos por Mikael Blomkivst. Ahora tengo que buscar otras lecturas que me entretengan y me hagan olvidar a Salander y compañía. No está chida esta sensación de dar por terminada una aventura.

Estoy que no sé ni qué decir jajaja

Pfff

Frustration mode on

Mi ex me bateó…

sí, de nuevo… pero ésta vez en mi sueño.

Desperté, en el sueño y ella estaba en mi casa, en otro cuarto y había dejado el desayuno sobre la mesa. Me senté y lo degusté a medias y pensando qué carajos hace aquí…

Me levanté y fui al cuarto donde ella estaba sobre la cama, recargada en la cabecera y pensativa. Sonrió al verme y me le acerqué pero me evitó. Me dijo que tenía que llamar a su madre y que su camioneta estaba dañada. Estábamos en la casa de Virreyes, en la que yo vivía anteriormente y su vehículo estaba a tres cuadras de allí.

Yo me quedé en la cama y me volví a dormir y cuando desperté ya no estaba, se había ido a la escuela. Yo tenía que ir también y ese día llegué tarde. Hice un recorrido en autobús para llegar a la prepa. Era un trayecto de casi una hora y tenía que tomar dos rutas.

Al llegar una maestra me entretuvo y no me dejaba entrar a las aulas. Tuve que idear una estrategia para escabullírmele, y cuando al llegué al salón, ella era la que daba la clase, de modo que tuve que entrar a hurtadillas sin pedir permiso para evitar que me negara la entrada. Era mi profesora de química de la prepa, una mujer chaparrita de cuerpo robusto y cabello quebrado, a quien alguien pícaramente se encargó de bautizarla con el apodo de Carmen Salinas (una actriz mexicana de avanzada edad, famosa por sus lenguaje florido y vulgar, además de caracterizarse por no tener pelos en la lengua y decir las cosas como son. Obvio, también excelente actriz).

Ya dentro del salón tuve que buscar lugar para sentarme y sólo había uno casi hasta adelante, entre los alumnos más destacados y pensé: carajo, si me siento allí me van a torcer de inmediato, nunca fui de los alumnos prodigios, y mi conducta por supuesto nunca fue ejemplar.

En ese lugar estaban repartidos compañeros de la secundaria, la prepa y la universidad. Y de pronto llegó el director a imponernos un examen sorpresa. Yo no traía lápiz ni pluma y nadie quería facilitarme ninguno, además de que no quería llamar la atención, pues según yo evitaba que me vieran.

Fue algo frustrante y luego desperté, ya en la vida real y me vine a postear esto.

No cabe duda que ando mal de a madres. Y prefiero no buscarle significado a los sueños, no vaya a ser que me entere de algo desagradable…

Soy un héroe…

en mis sueños :s

Aunque no va directamente relacionado, sigo teniendo pesadillas recurrentes con que mi cámara falla. Creo que le he tomado demasiado cariño a una posesión material, así que el día que verdaderamente deje de servir, voy a pasar un muy mal rato.

Lo del héroe fue otro sueño muy extraño.

Caminaba por una vereda cuando pasé junto a un volkswagen y vi que alguien amenazaba al conductor con una navaja, tratando de asaltarlo.

Recuerdo que llevaba compañía femenina pero no recuerdo ni asocio quién era y cuando vimos la situación, ella apresuró el paso, pero yo después de dar varios pasos me detuve en seco. Sabía que algo no estaba bien y empecé a buscar piedras al menos para descontar a los asaltantes. Al no tener nada a la mano, opté por aventarles el celular, con tan mal puntería y poca fuerza, que apenas pude lanzarlo algunos centtímetros.

No sé si les haya pasado, pero en mí es bastante común que cuando sueño que me lío a golpes con alguien, por más fuerza que saque para golpearlo, mis golpes no dan en el objetivo y los brazos se me vuelven súper pesados que apenas puedo moverlos.

Así fue con el celular, aunque gracias a mi acción valiente de manera mágica, empezaron a aparecer muchas piedras en el piso, incluso rocas enormes, que sin reparo empecé a tomar para lanzar, aunque sólo recuerdo haber atinado una vez en la cabeza del malechor, hecho que lo distrajo e impidió su cometido.

El ladrón también estaba acompañado por una mujer, aunque ambos llevaban máscaras de cerdo, quiero creer que para evitar ser identificados. Afortunadamente logramos someterlos y en lo poco que recuerdo, mucha gente se unió a la detención de los delincuentes. A alguien se le pasó la mano y con la misma arma de ellos optó por herir a la mujer en la espalda.

De allí ya no recuerdo gran cosa, sólo recuerdo que mi sueño terminó al ver las máscaras en el piso con manchas de sangre.

No sé qué signifique o representé, pero al menos sé que mi conciencia no anda tan mal, claro eso siempre y cuando no haya participado yo en los hechos de sangre…