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Posts Tagged ‘Los placeres de la vida son gratis’

Soy

29 mayo, 2012 2 comentarios

Soy ejemplo de intolerancia

un desastre natural

un accidente esperando a ocurrir.

un claro ejemplo de informalidad

Soy el recuerdo de una sonrisa fingida

nuestro primer orgasmo al mismo tiempo

una mancha oscura en tu corazón.

Soy esa grieta en tu memoria

el 6.5 irregular en tu boleta perfecta.

Soy quien sueña con tu mirada

con besar tus labios

y vencer a la secta a la que perteneces.

Soy tu primera vez

el imbécil que te rechazó

quien fecundó tu vientre en un intento fallido de paternidad.

Soy quien besaba tu cuello y tus senos en la sala de tus padres

quien se metió a escondidas a tu casa

para hacerte el amor después de bañarte.

Soy el que te arrebató un beso en su oficina

el que te hizo llorar más de tres veces

el que te abandonó por otro cuerpo

Soy quien besó tus tatuajes después de embriagarte

quien sueña con una cita contigo

con tomarte de la mano en señal de victoria.

Soy fanático de tus ojos

amante de la carne (piel) blanca

e intento fallido de activista

Soy un dolor de espalda recurrente

la sonrisa que te gusta

la mirada de odio que detestas

Soy al que saludas con desgano

a quien reemplazas o desplazas

con quien desahogas tus enojos.

Soy quien te mira con buenos ojos

que te busca como su Melpómene

que tolera tu intolerancia a los lunes

Soy todos tus yo

Soy todo de ti

Soy simplemente, y para tu mala suerte: Yo.

 

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Viejos tesoros

Buscaba un cassette, de esos de ocho tracks y nos volvimos a encontrar…

Últimamente he tenido horarios algo incómodos en el trabajo, y como ya no alcanzo transporte de vuelta a casa, mi papá me ha estado prestando su automóvil. Como es un modelo antiguo, noté que cuenta con estéreo de cassettes, así que para no ir escuchando siempre el radio, me di a la tarea de buscar mis cassettes viejos.

Me topé con una bolsa de plástico en la que tenía algunos cd´s, libros y tres cassettes: El Soundtrack de Armaggedon, el Travelling without moving de Jamiroquai, y el Dónde jugarán las niñas de Molotov. Pero lo más importante. Di con Los Versos Satánicos de Salman Rushdie.

Una nostalgia inmediatamente me invadió y creo que tengo que leerlo por cuarta vez. Eso cuando termine de leer Siglo de un Día que estoy leyendo actualmente.

Este libro tiene una historia muy particular, que nunca me cansaré de presumir y de contar porque me remonta a una increíble anécdota, que de seguro le contaré a mis nietos, si es que alguna vez llego a tenerlos.

El libro que usted ve en la siguiente imagen, es un libro robado. Quería tener ese libro a toda costa y tuve que optar por el mal camino. Juro que lo busqué por mucho tiempo y en todas las editoriales aparecía como agotado. Además de visitar las ferias del Libro de Saltillo y Monterrey durante varias ediciones, con nulos resultados.

Casi creo que duré con él todo el semestre cuando lo pedí prestado de la Infoteca y por más que se los quise hacer perdedizo, se pusieron en el plan de que para reponerlo, tenía que ser a fuerza el mismo título. No podía reponerlo con ningún otro.

 

Fue hasta que mi amiga Perlita me pasó el tip. Ella estuvo haciendo su servicio social en la infoteca y me reveló que los libros tenían una cinta magnética que hacía que sonaran al pasarlos por el detector de metales. Si alguien no registraba el libro para sacarlo, era obvio que no lo desmagnitizaban y pasabas un terrible ridículo al delatarte el pitido de la alarma.

Pues bien, en una ocasión después de varios intentos me armé por fin de valor y me avoqué a la tarea de encontrar la casi indetectable cinta magnética. “¿Te has fijado que todos los libros tienen por fuera un puntito negro? en esa parte es donde se encuentra la cinta. Fue la revelación de Perlita. Ella cuando llegaban libros nuevos, era de las que ayudaba a magnetizarlos. Estuve alrededor de cinco minutos buscando la mentada cintilla y cuando la encontré, tuve que abrir un poco el libro para quitarla. Esperé unos minutos y como había entrado a la biblioteca con tres o cuatro libros, sólo lo puse entre el paquete para salir con todos juntos. Los vigilantes ya me conocían, así como los trabajadores, pues todos los días pasaba de tres a cuatro horas díarias antes de entrar a clases, ya sea leyendo o haciendo tareas. Como la Biblioteca estaba en la planta alta, había que bajar escaleras y justo antes de la salida, se encontraba el punto de revisión y de registro de libros. Bajé casi corriendo las escaleras y pasé muy rápido por el detector. ¡Maldita (perdón) fue mi suerte cuando escuché que empezaba a sonar la alarma. “Ya valí madres”!, pensé dentro de mí, de modo que me regresé algo apenado. Al momento de entrar de nuevo, la alarma cedió, por lo que descubrí que los libros no habían sido el motivo de la activación de la alarma. El vigilante un hombre mayor, muy atento y buen amigo, que nos confesó ser poeta, me calmó, como diciendo, ¡Tranquilo, pásame los libros uno por uno… y así lo hice. Para mi suerte, ya no sonó ninguno. A veces el mismo cuerpo carga magnetismo y se activa la alarma, me confesó. Y además, a muchos les pasa que por salir corriendo a clases se les olvida registrar los libros que van a sacar de la biblioteca.

Con el alma devuelta al cuerpo, fui por mi mochila y guardé los libros inmediatamente. Salí del lugar y me dirigí a mis clases normales. El libro ya era de mi propiedad, y por nada del mundo pensaba devolverlo.

Esta anécdota sucedió unos días antes de que conociera a Javier Sicilia, quien fue contratado por la Universidad para impartirnos un curso-taller de Poesía y Mística. Como yo siempre fui renuente a la poesía, opté por empezar a tomar cursos para tener bases y conocimientos básicos para poder desacreditarla.

Gracias a Javier le empecé a tomar gusto, además de que convivimos toda la semana, fui yo quien se encargó de mostrarle algunos puntos representativos de la ciudad e iba por él al hotel en el que se hospedaba. Esa semana fue de conocimiento completo para éste su servidor. Fue cuando descubrí que la inteligencia no tiene nada que ver con la arrogancia. Javier era un tipo súper culto y súper sencillo.

Gracias a él aprendí que la Libertad de Expresión es un punto de llegada y no de partida, como muchos lo creen. Es decir, uno se puede expresar libremente, siempre y cuando tenga las bases para defender su punto de vista. No porque tengo boca tengo libertad de hablar a lo pendejo o expresarme mal de alguien.

En uno de los recorridos que hacíamos por la ciudad, le confesé a Javier que me había robado “Los Versos Satánicos” y alegué en mi defensa que en realidad no lo había encontrado por ningún lugar y que en realidad deseaba ese libro. Además discutimos que la literatura no está al alcance de todos porque en realidad se manejan precios elevadísimos en muchas editoriales.

Cuando le confesé a Javier que me había robado el libro, pensé que quizá me reprendería o su concepto sobre mí iba a cambiar un poco y fue todo lo contrario. Me confesó que él en su juventud también lo había hecho y me contó la anécdota más bella que yo he escuchado en mi vida.

Me dijo algo así:

“Cuando yo era chavo y estudiaba la universidad, iba a una librería a robarme los libros que no podía pagar y en una ocasión me descubrió el vigilante de la tienda. Con amenazas me dijo que me iba a mandar a la cárcel y le mandó a hablar al dueño de la librería, quien me estuvo increpando y me decía, órale cabrón, por qué me estás robando mis libros, te voy a mandar al bote… Indignado le respondí: ¿Al bote? Me tendrías que levantar una estatua cabrón, porque me estoy robando cultura para tratar de superarme,  y mi respuesta le dio risa y le gustó tanto que  me dejó ir. Me dijo órale cabrón, llévate todos los que quieras, y cada que vengas te llevas uno. Nos hicimos muy buenos amigos”.

Confieso que cada que me acuerdo de esa anécdota me dan ganas de chillar…

Hace poco se la conté a los nuevos amigos que conocí en el Hostal Regina y el Jesse se emocionó bastante. Además me confesó que un amigo suyo fue a parar a la cárcel por haberse robado un libro.

A la última feria del libro a la que acudí (ya hace varios años) me encontré con los versos satánicos. Era una nueva reimpresión y a un precio no tan módico pero sí accesible, opté por no comprarlo.

Aunque esta versión que tengo, ya está en condiciones un poquito deplorables tiene toda esa historia detrás de él, además de que lo tengo todo rayado con señalizaciones de citas que me gustaron, no deja de ser mi libro favorito. Por el esfuerzo que me costó conseguirlo y por toda la historia que guarda además del contenido.

Cuando lo encontré de vuelta le di una rápida hojeada y me encontré con la siguiente frase que me hizo recordar a Javier  y que lo define al cien por ciento, pues de no ser por él, yo seguiría odiando la poesía…

“La misión del poeta es nombrar lo innombrable, denunciar el engaño, tomar partido, iniciar discusiones, dar forma al mundo e impedir que se duerma”…

Qué mejor ejemplo de esto que Sicilia.

Gracias por leer.

Funcionamos con base a efemérides

Hoy en diversas partes del mundo se celebra el día de la Madre…

Y por lo regular es muy común encontrarse con frases alusivas al día, en todos lados. Como saben, éste su servidor no es dado a festejar onomásticos, ni día de la mercadotecnia ni cosas parecidas.

Hace unos momentos posteé  el siguiente mensaje en facebook: “No posteen en sus muros de facebook lo mucho que quieren a sus mamás y su ejemplo y todo eso… ¡¡Demuéstrenselo todos los días y díganselo!!”-

No faltó quien pensó en que soy un amargado…

Pero en realidad es lo que pienso. Y no porque yo no festeje a mi mamá, sino porque se me hace hipócrita acordarse de la gente especial sólo por un día.

He conocido a muchos que tratan a su madre como su esclava todo el año y el día de la madre la festejan con bombo y platillo.  ¿No creen que eso es bastante triste?

¿Por qué guardamos el cariño y los detalles para un solo día? Si bien yo tampoco soy el hijo perfecto y no predico con el ejemplo, al menos trato de estar cerca de mi madre mucho. Diría muchísimo, podría decir que sufro del complejo de Edipo y sinceramente confieso que el día que mi madre no esté conmigo, no sé qué carajos va  a ser de mí.

Aunque  de nuevo, de nada sirve que todo esto lo escriba yo aquí donde mi madre no tiene acceso  y se quede sólo en mis pensamientos.

Festejen a sus madres, abuelos, tíos, hermanos, novios, etcétera todos los días. No esperemos a fechas especiales y sobre todo digamos lo que pensamos. De nada sirve escribir un mega speech con todo lo que significa tu madre para ti, si al fin de cuentas ni lo va a leer.

Como dije, yo no soy el hijo perfecto ni pretendo serlo y ultimadamente me viene valiendo madres lo que piensen de mí. Lo que me importa es estar bien con mi madre y que ella sepa que la quiero todos los días.

Dejemos un poquito de lado las efemérides y empecemos a ser mejores a diario.  La próxima vez que veas a tu madre en la cocina preparándote la comida, de jodido acomídete a calentar las tortillas. No nada más te sientas y exijas…

Gracias por leer.   Y si piensan que soy un amargado…

Feliz día de la madre todos los días 😉

Volví a robar…

Y quien diga que no lo ha hecho, miente rotundamente.

Me volví a robar una discografía, esta vez de Los Caligaris. Banda de Argentina que descubrí el fin de semana y que tocó en el Vive Latino.

Me bastaron dos canciones para quedarme prendado de su música y su alegría en el escenario. Siempre he dicho que los argentinos llevan la pasión al límite, y así como me gusta tanto la Bersuit, me enamoré de Los Caligaris.

Ayer pasé toda la mañana buscando su discografía y confieso que fue un poquito frustrante, pues casi todos los enlaces que encontraba estaban en archivos de la extinta mediafire.

Al fin con mucha paciencia encontré la mayoría de sus discos, si acaso uno o dos no, pero eran discos de éxitos así que no hubo tanto problema.

Y ahora tengo casi 20 horas seguidas escuchando a Los Caligaris, en lo que se convirtió en una nueva adicción. Ahora voy a tener que ir a comprar un cd para pasarlos y traer a los Caligares en el auto 😀

Espero que algún día pueda verlos en vivo. Tengo entendido que ya han venido varias veces a la ciudad de Monterrey, pero este año suspendieron su gira a tierras norteñas por aquello de la inseguridad.

En fin, ya habrá oportunidad, claro siempre y cuando sigan tocando y no se separen como me pasó con la Bersuit, que ya no son lo mismo sin el pelado Cordera y a quienes seguramente me voy a quedar sin ver en vivo.

Acá Los Caligaris, les dejo una probadita.

Análisis de consecuencias…

8 marzo, 2012 6 comentarios

Lo terminé.

En tres días devoré prácticamente Los hombres que no amaban a las mujeres…

Me encantó. Sólo puedo decirlo así.

Ojalá algún día pueda tener la habilidad para narrar así como Stieg Larsson.

No niego que quiero buscar inmediatamente otro de los libros de la trilogía Millenium, pero me voy a reservar un poquito, tengo que digerir lo que acabo de leer y ver qué puede salir de provecho de ésto.

En cuanto a mi vida personal, hoy di un respiro enorme. Liquidé al fin una de mis tarjetas de crédito. Mañana la cancelo y la destruyo, será un placer inimaginable.

Nada más por decir… Ah sí, que amo a Lisbeth Salander, pero ya lo había comentado antes, sólo quería reafirmarlo :p

Soy un ignorante…

7 febrero, 2012 Deja un comentario

Contrario a lo que se piense,

no tengo idea de lo que signifique

“Para lo que tú ya sabes”…

y en caso de que sea lo que yo pienso que es

Gracias, pero no gracias

no supo lidiar con eso la primera vez

no pienso caer de nuevo en el juego

y mucho menos quiero sentirme responsable

o culpable de no poder corresponder a algo que no siento

por pasarnos un buen rato

Así que lo siento

pero no habrá

“Ahí pa´la otra”…

Ese ciclo está cerrado

Period.

¿Tan mal me veo?

28 enero, 2012 2 comentarios

Digo, ¿tengo aspecto de desesperado por encontrar un trabajo o qué pedo?

Se agradecen las buenas intenciones y los consejos, pero neta, ¿no entienden  que no quiero contribuir a la sociedad y al sistema?

En la última semana, al menos tres amigos y mi papá me han estado pasando anuncios de trabajo. Con mi papá de plano si fue un round bien culero, porque ya cuando lo veo que empieza a buscar como desesperado el periódico, sé que va a enseñarme algo. 

Esperó a que me metiera en la cocina y en chinga se levantó del sillón, empezó a buscar y dije, ya valió madres, a correr.

Me dice ” A ver si te interesa esto”, lo ignoré y le dije no me interesa. Por supuesto se mega cagó. “Ni siquiera lo has visto”. Pues sí pero no me interesa. Esta escena la hemos repetido chingos de veces. Siempre me anda buscando trabajo en el periódico. No busca para él, pero sí anda viendo qué me consigue.

En la semana un cuate me habló para decirme que se iba a desocupar un puesto de fotógrafo en un periódico. No quise ser grosero y le agradecí el tip. Y luego el pinche cepillín, que de plano no entiende el pendejo, me vuelve a mandar otro anuncio de editor en Torreón. Yo creo el culero quiere que me maten jajaja.

Va para que les quede claro. Yo asumí mi posición de freelancer. Voy a trabajar en mi propio negocio y en lo que Dios me mande. Si no hay trabajo, no me importa, de todos modos no me muero de hambre. Estoy harto de pagarle impuestos al puto gobierno y no le voy a trabajar a ningún jefe que se sienta la mamada y crea que tiene poder para despedirme porque le hago ver sus verdades o su ineptitud.

No quiero nada con medios. Sería traicionarme, porque trabajar con medios es decir las verdades a medias, y al menos trato de ser honesto de jodido conmigo mismo.

Dirán lo que quieran de mí que qué jodido y qué huevón, pero me vale madres. La verdad no tengo ambiciones ni siquiera monetarias. No me importa no tener tecnología de punta, ni teles enormes. No quiero una casa de millones de pesos ni muebles bonitos. Ni siquiera quiero un auto último modelo. No tengo familia que mantener, así que no me apura darles una vida estable. Si algún día llego a casarme, que no es mi sueño, deseo, ni mucho menos. A lo mejor me pongo a pensar en alguna manera de obtener dinero, o en trabajar para alguien que pueda explotarme a gusto y se beneficie de mí. Por mientras… Gracias, pero no gracias.

Estoy disfrutando mi papel de Nini, y no culpo al gobierno ni a nadie de mi decisión. Lo hago con todo el gusto del mundo. 

Ahora sí que como dice el dicho: “Que estudien los burros y que trabajen los casados”.