Todo cuenta cuando no hay nada…

Veeerga. ¿Por dónde empiezo? Bueno como ya leyeron anteriormente volví a ver al amor de mi vida y dentro de los capítulos que vivimos en esta ocasión, fue la de conocer a una banda nueva. Como le mencionaba a un amigo. Siempre que conozco una banda nueva, tiene una rola que es como una patada en los huevos para mí. O sea que me define o que describe exactamente lo que estoy viviendo.

En el escenario cerraron con esta canción y ya con más calma cuando le puse atención al escucharla en casa, descubrí que describía nuestra situación a la perfección. No les platico mucho porque al fin de cuentas la canción lo dice todo, escúchenla y me dicen qué rock, si les gustó o si de plano mis chaquetas mentales empeoran día con día. Yo sólo puedo argumentar en mi defensa que: “Las coincidencias no existen”.

 

Anuncios

Ruégame otra vez…

Esta me está persiguiendo...
No sale de mi cabeza últimamente y me encanta.
Definitivamente este disco (Versus, Illya Kuryaki and the Valderramas) 
es de los que se iría conmigo a una isla desierta,
lo escucharía como último deseo, y lo pondría como música ambiental
para hacer el amor...
Bueno lo último sería una repetición.
Se llama Ruégame y es un orgasmo en seco...
Sorry por el video, no encontré otra adaptación.
Dejo la letra porque vale enormemente la pena la poesía.
Disfruten

Ven que oscureció
se detuvo el destino en la habitación
quizás perdí mi ser
la violencia del aire quebrantó su piel

Y en secreto se inundaba el bosque
donde vimos crecer aquella flor
te besé y me rogaste que te amara
ruégame otra vez, otra vez

Aquí velaste al sol
siendo el resto de tu alma mi redención
presencié un eclipse en ti
es eterno el desierto que sonríe el fin

Y en secreto se inundaba el bosque
donde vimos crecer aquella flor
te besé y me rogaste que te amara
ruégame otra vez, ruégame

Toque la soledad
en su vientre anhelando no despertar
volar bajo la piel
se adormecen tus manos al palpar mi sed

Tantas sombras en mi alma
tantas noches que me abrazan
óyeme que el cielo sangra
y de su sangre creo darte
y esta noche quiero verte
aunque sea dentro mío
creo que aún recuerdas
que fui yo quien dijo basta
basta de atarme al trueno
basta de quemar tus sueños
ya no quedan más tormentas
tu deseo es mi deseo
y al reir sangras la esencia
que deshace a mi lamento
recuerda que nadie espera
odio en tus ojos princesa

Y en secreto se inundaba el bosque
donde vimos crecer aquella flor
te besé y me rogaste que te amara
ruégame otra vez, otra vez