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Posts Tagged ‘Armería’

Como nuevo…

26 noviembre, 2011 Deja un comentario

Estoy casi listo para volver. Ya fui a despedirme del mar y aproveché para purificarme. A partir de mañana empiezo otro capítulo de mi vida y cuando esperaba hacer una especie de recuento, decidí que aún no es tiempo.

Borrón y cuenta nueva.

Les comparto esta hermosa postal que tomé hace algunos minutos

Disfruten 😀

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Soñé con Dulce…

23 noviembre, 2011 Deja un comentario

Mi primer chaqueta (puñeta, masturbación, jalada, etc,) fue dedicada a ella…

Siempre fui de reacciones tardías. Tuve mi pubertad después de los 14, mi primera novia hasta los 18, mi primera publicación a los 24 (junto con mi primera relación sexual). Por eso apenas que estoy por entrar a los 30, creo que viene lo mejor de mi vida.

Dulce fue, lo que podría haber sido la primer niña de quien me enamoré. Como toda la primeria la cursé en colegio para varones, no tenía contacto con niñas, salvo con mis primas en las vacaciones o si acaso alguna vecina. Además no me interesaba tener novia, digo ¿a qué niño con reacciones tardías le importaba?

Mi historia con Dulce, como todas mis historias de amor, tuvo un desenlace trágico, y ni siquiera tuvimos algo. Cuando entré a la secundaria la conocí. En ese tiempo ya las curvas empezaban a llamarme la atención y su figura era una de las más envidiables y deseadas. Eso lo descubrí hasta la ocasión en que se llevó un vestido entallado. En uno de los tantos bailes lagartijeros que recuerdo con agrado de la escuela.

Siempre fui de los que no expresaba sentimientos por temor al rechazo. Nunca he lidiado bien con el rechazo, así como ahora no sé lidiar con los elogios. Dulce sabía perfectamente que me gustaba, yo lo notaba en sus ojos, e incluso creo que hasta me invitaba a declarármele, pero nunca me atreví.

Lo que recuerdo bastante y que más me gustaba era que nunca tenía un no, para mí. Era la única que me aceptaba para bailar, y pasábamos casi todo el baile juntos ahora sí que como dice el Café Tacvba “Mientras tú me  fuiste demostrando, que el amor es bailar”. Ya entiendo por qué me gusta tanto El Baile y el Salón.

Como yo nunca me atreví a decirle nada, alguien se me adelantó y empezó una relación con ella. Por supuesto que me ofendí, pero no fue su culpa fue completamente mía. Entonces esa relación no funcionó y la terminó inmediatamente para cambiarla por otra. Allí fue donde cometí el error más estúpido de mi vida. Llamarla Puta.

El hecho de insultarla se salió de control, todos mis compañeros varones iniciaron una campaña de desprestigio contra ella y la empezaron a acosar. A mí eso ya no me latió y opté por hacerme un lado de ellos y empecé a buscar compañeros de otras secciones. El problema vino cuando ella no resistió más la presión y acabó por quejarse. Tengo entendido que alguien hasta estuvo llamándola a su casa por teléfono y la hostigaba. Nunca supe quién fue, pero la responsabilidad recayó directamente en mí. Recuerdo que en una ocasión me reclamó directamente a mí, porque alguien escribió groserías en su pupitre, pero yo ya no pude defenderme, ni pude hacerla entender que yo sería incapaz, pues yo en realidad estaba enamorado de ella y que había cometido un error estúpido.

Recuerdo que una ocasión sonó el teléfono de mi casa y el que contestó fue mi padre. Momentos después, luego de colgar la bocina enfadado me habló y me preguntó que si conocía a Dulce. Me tomó por sorpresa y le dije que sí, que era una compañera. Inmediatamente me prohibió que me le acercara.

Según tengo entendido, su madre le habló para decirle que yo la hostigaba, que le llamaba por teléfono para insultarla y que me la pasaba esparciendo rumores sobre ella. Llegaron al grado de rayarle sus cuadernos y sus libros pero nunca supe quién fue en realidad. Sólo sé que la culpa recayó directamente en mí.

Me alejé un tiempo de ella y jamás dije nada. Las llamadas empezaron a cesar, y la persona que la hostigaba creo que desistió, porque después Dulce y yo volvimos a hablarnos, ya no igual, pero al menos volvimos a bailar juntos. después a mí me cambiaron de sección. Porque cada año removían a las manzanas podridas hacia otros salones, para evitar que contaminaran a los buenos elementos.

Recuerdo que ella se despidió de mí, y hasta le dio tristeza que me cambiaran, pero aún así yo la seguía viendo en el siguiente curso y por supuesto la seguía invitando a bailar. Después cambiamos de amigos. Yo me adapté a mi nueva sección y creo que ella se consiguió otro novio. A mí me seguía gustando, pero ya no volví a buscarla. En otra sección con compañeras nuevas, me empecé a interesar por alguien más.

Alguna vez intercambiamos palabras o nos saludamos cuando nos encontramos y recuerdo muchísimo que una ocasión soñé con ella. Me decía que acababa de terminar con su novio y por supuesto yo salía al quite como reemplazo. La mañana siguiente al ir a la escuela la encontré llorando y le pregunté que qué le pasaba. No quiso hablar mucho y cuando   apenas empezaba a consolarla llegó su novio, con cara de perro arrepentido y le pidió que hablaran. Por supuesto me tuve que retirar del lugar.

Ya con el paso de los años me volví a topar con ella en varias ocasiones. Pero no nos hablábamos nada, ni siquiera el saludo. Por qué, no lo sé. pero antes de todos esos encuentros, la vi en un lugar donde solía ir a nadar. Yo iba con un compañero de la secundaria, y él que la reconoció intentó ir a sacarle plática. De rato regresó y me dijo: “dice que le caes mal” e incluso se retiró del lugar.

Años después cuando yo trabajaba en una tienda departamental, estaba acomodando un botadero y sentí una mirada intensa con mala vibra. Al volverme para buscarla, estaban ella, su hermana y su madre, como diciendo, “mira, ese es el pendejo que te molestaba en la secundaria”.

Allí fue que entendí que jamás volvería a hablarme, a pesar de que nos volvimos a topar en innumerables ocasiones. Ya sólo éramos un par de desconocidos.

Anoche soñé con Dulce y entre lo poco que recuerdo, soñé que iba a buscarla y que teníamos una relación pero ella la terminaba inmediatamente, sin darme tiempo de nada y sin explicarme. Sólo se iba y decía algo a la distancia, entre balbuceos.

Yo me preguntaba qué había dicho, y cuando empecé a asociar las palabras fue algo así como “Eso te pasa por no contestarme las llamadas”… Pinche tecnología y el puto Blackberry que ha estado fallando… y desperté.

Ya no voy a sufrir…

Por extraño que parezca, las ideas sólo me fluyen cuando viajo en el transporte urbano…

Hoy me acordé de “Chagueras”, lo llamábamos así, no sé por qué razón, pero quiero pensar que es una especie de variación del diminutivo “Chago”. Santiago era su nombre de pila.

Recuerdo al buen “Chagueras” con su cabello siempre despeinado. Era un año o dos mayor que yo y lo conocí en Armería, Colima.

De niño, nuestras vacaciones eran siempre en Armería. Pasábamos hasta dos meses allá, y nuestra principal diversión eran los viajes a la playa.

Junto a Chagueras, aprendí a agarrar “mollos” (unos cangrejos enormes), desenterrar Chocolopas, (una especie de cucarachas marinas que se entierran en la arena y que son comestibles) y a cortar limones.

Todas esas actividades, él las hacía para comer y sobrevivir. No es que yo me crea burgués, pero yo lo hacía como hobby para sobrellevar las largas vacaciones. Además me servían porque recibía algo de efectivo para comprarme mis dulces.

Quizá se pregunte usted apreciable lector, por qué razón este post empieza con un video de los Temerarios. No, no es que mis gustos musicales se hayan corrompido, sino que recuerdo al buen amigo porque cantaba en todo momento esa canción.

Mi compañero de andanzas, estaba profundamente enamorado de una prima, de la que no voy a revelar el nombre y que al verlo mugroso y pobre, lo ignoraba y lo hacía menos.

Así que en cada oportunidad que tenía, con su mejor voz, entonaba el estribillo,  ya no voy a sufriiiiirr, por alguien que no me amaaa.

A mí se me hacía simpático y le daba por su lado. Qué afortunado era yo al no saber lo que era estar enamorado.

En ese tiempo, yo descubría el Re de Café Tacvba, y la canción “Ponte Atento” Caló, con aquel rap tan popular. De modo que nunca supe quién era el intérprete de la canción que mi amigo entonaba cada que recibía otro desdén de mi pariente.

Hace rato,(en el camión, como lo he venido platicando últimamente) me acordé de él y de su canto. Por lo que me di a la tarea de investigar la melodía y resultó ser un tema de los Temerarios, Grupo mexicano tan criticado por sus canciones de amor, que son consideradas en extremo cursis. Pero, aceptémoslo ¿quién no es cursi cuando se enamora?.

Justo en este momento, que escucho el reproductor aleatorio, suena Hey little girl, i wanna be your boyfriend… En la voz de Joey Ramone, hágame usted el cabrón favor…

En los siguientes viajes que hice a Armería, no volví a ver al buen Chagueras. Creo que se fue a perseguir el sueño americano en búsqueda de cambiar sus estrellas.

Sólo espero de corazón, que de verdad lo haya conseguido.

Quiero pensar que ahora es feliz, que tiene una condición económica estable y que encontró el amor en los brazos de una gringa, o por qué no de una paisana que sí lo quiere con todo y sus cabellos despeinados. Y que las únicas canciones tristes que entona, son aquellas en las que se acuerda de su tierra…