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La historia de un Jersey

Tuve que esperar casi 30 años para tener un jersey al fin personalizado con mi nombre…

Para los que no lo sepan, mi pasión son los deportes. En mi infancia los practiqué casi todos, aunque lamentablemente nunca estuve en un equipo ganador. Esa es mi maldición. Pocas veces probé la gloria de ganar algo y nunca fui campeón en algún equipo de conjunto.

De niño jugué futbol soccer, basquetbol, volibol, futbol americano, beisbol,  y hasta estuve dos días en karate. Le hice a todos los deportes, pero haciendo cuentas, jamás tuve un uniforme con mi nombre.  Pues jugábamos con el uniforme de deportes.

En la secundaria ya no practiqué deporte porque estaba en el club de rondalla y jamás tuve una clase, por lo que mis habilidades con una guitarra son prácticamente nulas. 

En la prepa volví a integrarme a un equipo deportivo y estaba con el equipo de basquetbol, pero en esa ocasión los uniformes nunca llegaron, porque como nunca falta, muchos no lo pagaron y aparte que nunca nos apoyó la escuela, así que el poco dinero que dimos los que queríamos uniforme al parecer se lo gastó el entrenador, que era un catarrín empedernido.

Luego de la prepa empecé a trabajar en tiendas departamentales y me dio por jugar futbol rápido, la historia fue la misma, nunca tuvimos uniforme, pues con lo que ganabamos apenas nos alcanzaba y como muchos tenían familia, no tenían el lujo de desperdiciar dinero en un uniforme.

Además por aquellas épocas, alterné con El Rival más Débil  aunque cuando tuvimos uniforme, jamás tuvieron nuestros nombres, apodos o apellidos, sólo número aleatorio y me dieron el 9.

De allí entré a la universidad y jugué futbol rápido con el equipo de la facultad, allí sí tuvimos al fin uniforme y personalizado, aunque fueron sólo los números. En esa ocasión escogí el 666, nada más por crear polémica.

En los últimos años he andado por varios equipos pero las lesiones no me han dejado ser constante y la última vez que estuve por tener un uniforme con mi nombre ni siquiera llegó a mis manos, porque aparte de una lesión, me retiré porque ni siquiera me metían a jugar.

Un amigo me invitó a jugar futbol llanero y todos los domingos tenía que levantarme tempranísimo para viajar a un rancho, a veces hasta una hora de distancia, y para ni siquiera entrar al campo. En esa ocasión el uniforme sí tenía mi nombre, pero no me dieron el número que quería, y para cuando llegaron las playeras, yo ya no estaba en ese equipo, por lo que mi jersey lo utilizó alguien más. Ni siquiera tuvieron la decencia de decirme, tú lo pagaste es el tuyo, aquí está. ¡Sin Llorar!

Eso fue hace casi tres años, luego vino de nuevo mi lesión de la espalda y por mucho tiempo estuve sin hacer ejercicio, hasta hace apenas unos meses, que me invitaron a integrarme al Futbol bandera (tochito).

Ahora estoy jugando con Los Duendes, un equipo de amigos de toda la vida, en la que entré como el colado, porque conozco a alguien y él me invitó. Aunque con ellos la historia es la misma que me persigue, en nueve jornadas no hemos ganado ni un solo partido y el equipo empieza a desmoronarse. Los integrantes ya ni siquiera están yendo a jugar y somos apenas 4 ó 5 los que nos estamos presentando.

Apenas el juego pasado estrenamos uniforme, es lo que había querido presumir desde el principio, pero luego reparé en que nunca había tenido un jersey con mi nombre y por eso me extendí tooooodo esto, que aunque me faltaron muchas cosas por explicar, no quería aburrirlos más de lo que ya lo hice.

Opté  por ponerle mi nombre, porque mi apellido es muy largo. Y apodo para el jersey como que no se me da. Mejor así, Raúl, sencillo, directo y fácil de nombrar. Aunque he de confesar que sí me dio cierta molestia porque no lleva la tilde en la Ú.

El número es el 51, ¿por qué el 51?  porque es una combinación para formar el 6 que es mi favorito, además de que fue el número que llevaba en la lista de la secundaria. La etapa de mi vida que sigo considerando como la mejor y la que recuerdo con más cariño. 

Luego de este lapsus, les dejo una imagen de mi nuevo uniforme con mi nombre, que aunque no voy a ser campeón con él, al menos ya tengo la oportunidad de decir que llevé mi nombre y mi número en la espalda 😀

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  1. Enfe
    8 noviembre, 2011 en 08:51

    Viesca, nunca te acabes, jajajaja. Aaahh, ahi ganamos un torneo de fucho canchero, acuerdate… creo en 3°.

  2. 8 noviembre, 2011 en 10:25

    Jajaja torneos piñatas sí he ganado varios, Enfe. Me refiero a competencias oficiales o en torneos largos.

  3. Enfe
    13 noviembre, 2011 en 14:13

    Naaa, ps echale ganas compa.. Chanza y te lleves la orejona, jajajaja.

    • 13 noviembre, 2011 en 14:51

      Jajaja pinche mamón. Pero pa la próxima me meto con otro equipo. El Uriel ya me invitó con ellos, chance y me cale. A propósito de enchiladas, qué pedo con tu carnal, van a querer las fotos o nel? Dile que me eche un grito porque gracias a Dios ya tengo agendado casi todo lo que resta del año

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