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Que Dios me perdone…

Lo confieso, tengo miedo…
Tengo miedo de volver a casa. Los días se agotan y como no hay plazo que se cumpla, mi estancia en este lugar es efímera y por ende, mañana o mejor dicho, detro de unas horas, tengo qe ir a buscar mi boleto de regreso.
Hice este viaje porque necesitaba un cambio. Porque estaba cansado de no tener una rutina y de estar encerrado en casa.
Al llegar acá las perspectivas cambiaron. Si bien no tengo un trabajo, al menos me hago el tonto en un negocio, escuchando música o viendo películas. De vez en cuando atiendo a un cliente o voy y compro algo de comer para mi primo y para mí.
Junto al negocio nuestro hay una muchacha, demasiado reservada, de pocas palabras y en extremo tímida. He conseguido que nos hable, incluso me ha contado parte de su vida y el 24 de Diciembre me regaló una vela aromática de café. Sí tuve un regalo de navidad.
estos días he estado en comunicación constante con mi madre, la razón es algo oscuro que me da miedo revelar, pero que tengo que escribir para sacármelo del sistema, porque me ha estado atormentando.
Mi madre me pidió que acudiera con una vamos a llamarla "Sanadora", porque lo de bruja es demasiado trillado.
El contacto lo tiene una tía y el día 25 por la tarde acudimos a buscarla, yo con el culo en la mano por supuesto.
Es una mujer humilde, vive en una casa de madera y sus bienes materiales son apenas los necesarios para vivir. Es como cualquier señora, ya avanzada de edad con tinte en el cabello y preocupada por las necesidades de sus hijos y sus nietos.
La mujer toma las cartas y mientras platica lo que ve en ellas, le habla a su hijo para preguntarle si ya comió.
Mi tía es la que pide el ritual, barajea las cartas, y le da nuestros nombres. El mío, el de mi hermana y el de otra prima, pregunta sobre nuestro porvenir…
La mujer me mira y me pregunta por qué estoy triste… What the fuck? Si supiera que no quiero estar en ese lugar porque tengo temor de estarle faltando el respeto a Dios, pero me quedo callado, y no digo nada, digo que no lo sé.
después habla sobre mi hermana y mi prima y vuelve a mí para decirme que algo me tiene inquieto, pero es mi mente la que lo está ocasionando.
luego de varios diálogos llega al punto al que no quería llegar…
Tú tuviste una relación en la que ofreciste matrimonio pero no se dio y eso es lo que te impide realizarte en todos los ámbitos, estás mal en el amor y has perdido la confianza en muchos aspectos…
Juro que nunca toqué las cartas… Esa señora sabe todo sobre mí, me tiene acorralado.
Dice que me va a ahacer unas sanaciones y mientras me pone una loción en las manos me pide que repita con ella unas palabras y que me pase las manos por el cuerpo. Con otra loción hace cruces en mi frente, nuca, brazos y pies. Y reza con devoción, pide por mí y pasa un huevo por mi cuerpo.
En un vaso con agua rompe el blanquillo y este inmediatamente empieza a cocerse… ¿Cocerse?…
Lo que viene a continuación me aterra… Martha, este muchacho está peor que tú… le dice a mi tía, tiene demasiadas vibras malas. Hay en su huevo una calavera y un vestido de novia.
Shit, en mis adentros…
Trato de ver el huevo pero sólo veo una yema deforme, aunque mi tía sí ve lo que dice la mujer.
Entonces hay que ponerlo en velación y tiene que hacer varios trabajos para revertir el mal.
Y ahora me estoy bañando con tés o infusiones, y rezo para que los demonios salgan de mi cuerpo.
No sé si sea paranoia o sugestión, pero me han pasado cosas raras, desde que esoy siendo "curado".
Cuando trato de rezar hay algo que me lo impide y se me bloquea la mente, olvido hasta el "Padre nuestro"…
por lo pronto el lunes tengo otra cita, tengo demasiadas dudas, pero me da miedo hacer preguntas.
Tengo miedo de que esté optando por un recurso que no es el indicado. Tengo miedo de dañar a alguien.
Sólo le pido a Dios que me perdone y me lleve de nuevo por el buen camino, si es que he desviado y que desaparezcan las malas vibras que supuestamente alguien, de quien no quiero preguntar quién es, me ha estado mandando.
Pido a ud amable lector, que por la noches eleva plegarias, por favor se acuerde de este pobre infeliz y le pida a Dios por la liberación de mi alma.
Yo haré lo mismo por ustedes.
Que Dios me los bendiga y gracias por darse el tiempo de leer mis miedos.
 
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