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Nuevo ejercicio metatextero…

Después de varios días de hueva mental, regreso a este espacio con el nuevo ejercicio de metatextos, en esta ocasión se nos pidió escribir un texto erótico basado en una parafília, para los que no sepan que son las parafilias, aquí dejo un link  http://es.wikipedia.org/wiki/Parafilia  La verdad este ejercicio, me resultó bastante difícil porque lo dejé para el último y los resultados no son lo que quería hacer, resulta demasiado simplón, y lo erótico no aparece en ningún momento del cuento. En fin aquí va el resultado, espero sus críticas.
 
Dacrófilo:
 

Esa tarde, después del funeral me ofrecí a llevarla a casa. En el camino, ella con la mirada perdida sollozaba por la pérdida de Carlos, su esposo, situación que me hizo sentir una sensación extraña, deseaba poseerla justo en ese momento.

Nunca he sido bueno para dar el pésame, así que sólo acaricié su cabello, sequé las lágrimas de sus mejillas y la tomé de la barbilla, acariciándole el rostro, gesto que agradeció con una leve sonrisa.

Al llegar a su casa, la acompañé hasta la puerta y con la excusa de utilizar el baño logré colarme, mientras ella se quitaba el grueso abrigo negro y se derrumbaba sobre el sillón vuelta un mar de llanto.

Me acerqué a ella despacito y la abracé. Su cabello olía tan bien que ya no lo pude resistir. Empecé a acariciar suavemente sus hombros y besé su frente. Cuando me miró con el rostro lleno de lágrimas no pude evitar besarla, extrañamente ella correspondió a mis caricias.

Besé su cuello y sentí como sus uñas se clavaban en mi espalda, así que metí la mano bajo su falda y  logré quitarle la ropa interior. Ni siquiera nos quitamos la ropa, ella con la falda arriba de la cintura se columpiaba sobre mi pelvis, mientras gemía de placer y a la vez seguía llorando por la pérdida del ser amado, quizá el sentimiento de culpa no la abandonaba del todo, pero nunca opuso resistencia.

Luego de pocos minutos, sentí cómo terminaba, mientras en su orgasmo gritaba ¡Así Carlos! Lo menos que pude haber hecho fue molestarme, le había dado a la viuda unos minutos de placer, además de revivir a su esposo al menos por unos momentos.

 

 
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